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Por: Gloria Amparo Daza Calvete, Abogada Uniciencista, Psicóloga, Especialista en Procesos de Pensamiento y Desarrollo de la Inteligencia, Docente Uniciencia.

Actualmente, se vive lo que los historiadores y sociólogos han determinado MODERNIDAD-POSMODERNIDAD, un momento de transición. Por ello, es pertinente mencionar la existencia de varias culturas o subculturas que se alimentan de los elementos mediáticos propios de la época que se está viviendo en Colombia, en sus departamentos y en sus municipios. Si se es consciente del momento presente y de lo que éste caracteriza a la generación, entonces es viable llevar a cabo estrategias eficaces que busquen cimentar la economía familiar, en la búsqueda de un mejoramiento de la calidad de vida.

Entendemos como economía informal a un gran número de actividades que están catalogadas dentro del sector informal. Estos tipos de economía carecen de reglamentación institucional, tecnologías, formas avanzadas de producción y una división de trabajo establecida según World Trade Organization (2009),

Tomando como base esta definición, quiero comentarles apreciados lectores que la presencia de la economía informal, no es un fenómeno reciente, ya que hizo presencia desde los años 60, a raíz de las migraciones campesinas causadas por la ola de violencia que vivió nuestro país; que obligaban a este sector a abandonar sus tierras e ir a la ciudad en busca de protección de vida de su familia y sustento diario. Seguida a esta causa la exclusión laboral por falta de estudios y el proceso de modernización tecnológica. Causas que trajeron como consecuencia la invasión del espacio público, la inconformidad con respecto de la calidad de los empleos ofertados y las extensas jornadas laborales que impiden hacerse cargo de una familia y el comercio informal.

Esta práctica de economía informal nos afecta a todos los Santandereanos desde los diferentes ámbitos sociales y profesionales; si damos una mirada holística al comercio formal, les afecta en sus ventas y economía, ya que el vendedor informal está exento del pago de impuestos, arriendos, empleados, etc. Mientras que el empleador tiene que correr con todos estos gastos, si damos una mirada a la capacitación profesional también nos afecta dado que, como consecuencia de afectación de la economía formal, se disminuyen las oportunidades de ofertas de empleo para profesionales y un salario laboral digno.

El análisis se debe concentrar en el Estado y en las administraciones departamentales y municipales; ya que entre sus funciones deben velar por la defensa del país, del departamento formal y de la ciudad formal.  Porque de la imagen que proyecten, dependen la atracción de turistas e inversionistas para cada ciudad, agentes relevantes en el crecimiento económico, cultural y social. Y debe ser aún más profundo ya que también afecta la economía familiar y de hecho las relaciones interpersonales dentro de cada familia, ya que no se puede alcanzar una calidad de vida; razón por la cual vemos que la sociedad actual presenta una desviación y perdida de cultura, valores, y principios.

 

"Artículo, apoyado en la revista Innovar Jornal de Ciencias Administrativas y sociales."