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Escrito por: Carlos Saúl Sierra Niño.
Abogado Uniciencista, estudiante de Especialización en Derecho Constitucional en UNICIENCIA.
Estudiante de pregrado de Filosofía en la UNAD.
Escritor de libros y artículos científicos.
excandidato al Concejo Municipal de Bucaramanga.


En el mundo actual, existe la imperiosa necesidad del conocimiento científico, como forma del desarrollo del pensamiento, máxime, cuando el manejo de la política y las relaciones en la sociedad, se desarrollan bajo un continuo cambio en los cuales, las identidades patrias, religiosas e ideológicas, han sido reemplazadas por el avance de la globalización y de la interacción internacional.

Estos grandes retos, repercuten en la forma en que el individuo se relaciona con el ingreso de este, es uno de los temas problemáticos, adicional a los anteriores plasmados, como lo mencionada Cortina (1997), al definir la moral, como aquella que se encamina a forjar un buen carácter, que ha formado y forma parte de la vida cotidiana de las personas y de los pueblos. (Cortina, 1997).

Por esta razón, puede decirse que muchos consideran que el estudio de la ética y la globalización, ha sido superado, en razón al avance científico que abunda en la actualidad, mediante el cual, se ha conseguido avances como la internet, la tecnología y medicina, al punto de que ya se habla de la existencia de una vida no solo material y espiritual, sino también virtual, en donde las barreras entre el mundo físico y el informático se hacen más endebles.

Sin embargo, el pensamiento ético tiene nuevos retos en la actualidad; el pensamiento crítico, analítico, reflexivo, en donde se incorpora una versión ética de la existencia del hombre implica un cambio del paradigma en que se venía desarrollando el conocimiento filosófico. Así pues, mientras que hace 100 años la disputa era por los pensamientos nacionalistas y la forma en que el hombre se desarrollaba en la sociedad, en la actualidad, la problemática sobre la vida, en temas sobre el aborto, la ingeniería biomédica, clonación y creación de Inteligencia Artificial, conllevan a un cambio e incorporación de nuevos elementos que deben ser estudiados no solo a partir del conocimiento, sino también de la sabiduría del ser.

Esta nueva forma de pensamiento e interacción, implica un cambio en la manera del razonamiento que pueda conducir a una aplicación necesaria de la ética y la moral en el mundo actual que ha sido influenciado por factores como el sedentarismo, corrupción, pobreza y delincuencia común, en las cuales, no es posible desarrollar un pensamiento propio y autóctono, que permita un avance en la sociedad más allá de la simple respuesta a los interrogantes de la comunidad, que han sido la fuente de corrientes ideológicas populistas como una propuesta radical sin una mayor apreciación de las verdaderas causas de los problemas que nos agobian.

De acuerdo con lo anterior, la necesidad de establecer un interrogante ético más allá del simple planteamiento de un problema y su solución debe ahondar la parte psicológica y sociológica, realizando una labor de introspección del individuo para luego, a partir del método inductivo, dar respuesta a los grandes interrogantes y problemas que se presentan en la actualidad, incorporando elementos que permitan dar respuesta a los grandes interrogantes que presenta la sociedad contemporánea del siglo XXI. En mi concepto, los cambios más importantes que deben de apreciarse son respecto de la juventud, que ha venido en un constante cambio del cambio del paradigma de la sociedad y la cultura. Así mientras hace unas décadas, los niños y niñas se divertían en parques de recreación practicando deportes físicos, en la actualidad, la tecnología y los nuevos dispositivos han ocasionado que la conducta de los jóvenes cambie, al punto de tener un alto grado de sedentarismo frente a las generaciones anteriores y esto va en aumento. Así mismo, otro de los inconvenientes con la globalización es la pérdida de la cultura y principios sociales, como quiera que de ellos van a sufrir cambios inexorables con la integración de la economía entre los diferentes Estados. En el caso colombiano, puede ser más evidente por la presencia de múltiples culturas que son autóctonas de nuestra idiosincrasia latinoamericana.

Sin embargo, la globalización no debe ser satanizada por los efectos negativos que ella nos trae; todo lo contrario. Deben adoptarse políticas para el acogimiento de este fenómeno, y que contribuya al crecimiento de la sociedad, particularmente en vía de desarrollo como la que se presenta en Colombia, con la finalidad de un crecimiento intelectual, industrial y tecnológico que, de otra forma, implicarían siglos para el crecimiento de nuestro país.

Finalmente, se puede decir que, en Colombia, así como otro país del continente americano que decida hacer frente al proceso de Globalización, debe prepararse ante el comienzo del mismo proceso, más no asumiendo discursos en contra del fenómeno mundial de la integración global, como quiera que para diseñar políticas de mejoramiento no solo de la economía nacional y del libre mercado, sino de la preservación de la sociedad y la cultura diversa que se encuentra en Colombia.


Referencias

Cortina, A (1997). El Mundo de los Valores: Ética Mínima y Educación. Editorial el Búho. 7° reimpresión. ISBN: 978-958-9482-06-3. Pág 47-48.

Morin, E. (2002). Transcripción de la conferencia plenaria “ética y globalización". Los desafíos éticos del desarrollo. Obtenido de: https://cbarra.webs.ull.es/GRADO/1006/morin%20etica%20y%20globalizacion.pdf [Consultado 23 de noviembre del 2019]