Calificación del usuario: 5  / 5

Estrellas activasEstrellas activasEstrellas activasEstrellas activasEstrellas activas
 

 

Por: Pascual Rueda Forero, abogado Uniciencista, Economista con énfasis en Administración, especialista en Docencia Universitaria, especialista en Gestión Estratégica de Mercados, Magister en Derecho Internacional y Relaciones Exteriores, Magister en Derecho Propiedad Intelectual y Derecho Nuevas Tecnologías - UNIR-España, candidato a doctor en Derecho, estudiante de doctorado en Ciencias Contables. Gerente propietario “CSJ empresariales SAS”, abogados especialistas Propiedad Industrial e Intelectual. Ponente nacional e internacional en España, México, Colombia y Cuba


La crisis que están viviendo los países latinoamericanos, en gran parte es consecuencia de la mala planificación y la corrupción de la clase política. Tal es el caso de Brasil, Venezuela, Ecuador, Colombia, en fin, es difícil sacar de la lista algún país Latinoamericano. Esta entropía latina hace que muchos coterráneos busquen mejores condiciones de vida para sus familias, dándose así la migración entre los diferentes pueblos.

Como consecuencia de este desorden Latinoamericano, Colombia viene aceptando la migración. El error en el que no puede incurrir la ciudadanía es en estigmatizar alguna nacionalidad, sea cual sea, como en su momento pasó en Chile con nuestros compatriotas colombianos y en muchos otros países centroamericanos y americanos.

Para muchos funcionarios de la cancillería y expertos de diferentes universidades colombianas, la migración es positiva porque trae conocimiento, inversión, nuevas culturas, pero, es necesario controlar eficazmente la entrada de ciudadanos extranjeros y planificar dentro del sector productivo qué mano de obra es la que se necesita para lograr una mejor productividad y no como se viene haciendo actualmente sin ningún control, lo cual perjudica al sistema económico y por ende a la población colombiana.

Caso actual es el éxodo venezolano. En las últimas dos décadas, los expertos han detectado tres olas de migración. La primera fue de empresarios atraídos por la globalización de la economía, como los dueños de Alimentos Polar, Congrupo y Farmatodo. Y luego, tras la llegada de Hugo Chávez al poder, se dieron dos nuevas olas, la de ejecutivos de alto nivel que trabajaban especialmente en la compañía petrolera Pdvsa y, más tarde, una de profesionales y tecnólogos de buen nivel.

Estas migraciones son positivas porque agregan valor a la cadena productiva trayendo desarrollo a nuestro país, pero la llegada de venezolanos que no cumplen con los requisitos, sí es un problema, pero, no se puede olvidar que hace un par de décadas era el colombiano quien iba allá a trabajar en diversos sectores y el país no puede darle la espalda a su vecino. Este es un tema de concepción humanitario que necesita de todo el apoyo, pero igual debe cumplirse con normas estrictas para el bien de nuestro país.

Daniel Pages, presidente de la Asociación de venezolanos en Colombia, asegura que actualmente la situación es diferente porque están llegando venezolanos con pocos recursos y asegura que algunos, por falta de oportunidades, se meten a la prostitución para poder mantener a sus hijos. "Esa es la gente que no consigue trabajo y como no tienen permiso laboral, les toca meterse en eso. Se deberían introducir en la economía del país y no marginarlos", más aun, Luis Carlos Villegas, dijo en un foro de la Universidad del Rosario y EL TIEMPO que una vez se firmara la paz con las Farc, los riesgos que quedarían en el país serían las bandas criminales y una eventual crisis humanitaria en Venezuela.

Ciertamente, hay expertos que creen que hay que tomar medidas "hay un riesgo, porque hay una situación interna en Venezuela alarmante porque están aumentado las tensiones internas"

Pero otros consideran que no es para alarmarse. Ronal Rodríguez, investigador del Observatorio de Venezuela de la Universidad del Rosario, cree que el problema es que como Colombia no ha sido un país para migrantes, esta situación tiende a “sorprendernos”.

Nadie sabe a ciencia cierta cuántos venezolanos hay en el país. Migración Colombia, entidad encargada de manejar a los extranjeros, cuenta 1.512.000 turistas y venezolanos que entraron legalmente y 55.000 residentes entre 2012 y 2016. Eso sin contar las 55.000 personas que a diario circulan en las zonas de frontera, especialmente en Cúcuta. Sin embargo, se estima que entre legales e ilegales hay más de 1.200.000 de ellos que residen en el país.

Estas estadísticas son preocupantes debido a que Colombia no tiene un plan de acción para acoger a los migrantes y lograr competitividad con mano de obra calificada. Se ha confundido y dedicado a la supervivencia de cualquier manera, dejando desamparados a otros que buscan su sustento acudiendo a diferentes formas ilícitas e incrementando la inseguridad para nuestro pueblo.

En lo político la migración se constituye en un aumento de la oferta potencial de electores que aprovecha la clase política, que a la vez sale en su defensa para resolverles su problema, motivándolos a la invasión de tierra, a la economía informal, invasión del espacio público y otras actividades.