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Por: Eduardo Mantilla Pinilla, Economista y Especialista en Docencia Universitaria, egresado de la Universidad Santo Tomas de Bucaramanga; Candidato a Doctor en Ciencias Contables en la Universidad de la Habana Cuba; Docente tiempo completo en la Universidad Santo Tomas de Bucaramanga; Docente cátedra en la Escuela de Trabajo Social de la Universidad Industrial de Santander, Docente investigador de la Línea de Responsabilidad Social, grupo INNOTEC. Autor artículos y libros en el tema de Responsabilidad Social y Contabilidad Ambiental.


Eduardo Mantilla Pinilla1

RESUMEN: el artículo sintetiza la concepción sobre valoración desde los resultados de diferentes trabajos de investigación iniciada con la UCC Bucaramanga y continuada con la USTA Bucaramanga (Grupo INDERCON), con el fin de aportar indicadores de valoración que coadyuven a definir las políticas de sostenibilidad del Desarrollo. El propósito de valorar el contexto natural (valoración ambiental), merece especial atención, dadas las características de los elementos bióticos y abióticos que lo constituyen y, su influencia en la supervivencia humana, con una vida de calidad, bienestar social, dignidad e identidad cultural, como expresión del desarrollo. El tema se hace relevante por la necesidad de medir la sostenibilidad y aportar al debate desde las diferentes posturas sobre el valor y, respecto a cuál debe ser el valor relacional de la naturaleza y de su relación con la sociedad. De la aproximación del valor ambiental a la realidad de la condición de la naturaleza y su relación con el hombre, depende la eficiencia de políticas fiscales conservacionistas ambientales (Tasas retributiva, compensatoria y de uso), impuesto al carbono entre otras, instrumentando así, el sistema de manejo ambiental de Estado y empresa.

EVALUACIÓN DEL DESARROLLO: -El desarrollo de una nación, se entiende como el proceso dinámico que garantiza la supervivencia humana, en condiciones de vida de calidad, dignidad, bienestar social e identidad cultural (Mantilla & Mantilla, 2010), e implica la articulación de las dimensiones esenciales de su contexto -ambiental, económico y social-, pues solo un equilibrio dinámico y sistémico entre estos puede asegurar el bienestar presente, sin comprometer el futuro de la humanidad. Esto exige, que el desarrollo deba asumirse con “Responsabilidad Social” desde los diferentes actores sociales -empresa, gobierno, sociedad civil y sistema educativo-, medible y evaluable en el tiempo, con la articulación de un sistema de contabilidad nacional, integrado por tres sistemas independientes entre sí: la contabilidad económica y financiera nacional, la contabilidad ambiental, y la contabilidad social, vinculando indicadores de evaluación y control integral. Para el propósito de medición, las investigaciones sintetizadas en este artículo, plantean un “Sistema de Contabilidad Ambiental” como herramienta que informa las condiciones ambientales y sus cambios, concebidas desde la valoración ambiental, diseñando para el fin, métodos que aproximan el valor de los recursos naturales y del ambiente, según propósitos: *Valoración monetaria del inventario natural, para evaluar la Riqueza Natural; *Costos Ambientales por contaminación, para políticas de Retribución y Régimen De Sanciones; *Valoración de Bienes y Servicios Ambientales -BSA-, para definir cuánto cuesta su conservación y, para el Pago por Servicios Ambientales. La valoración ambiental descansa en el valor relacional e integral de los beneficios generados por los bienes naturales y del ambiente, pues cuando se valora solo desde su potencial económico, se sesga la evaluación del desarrollo al marginar el aporte que la naturaleza hace al bienestar generacional, e impide una gestión ambiental con enfoque de responsabilidad social (MANTILLA, 2006).

 

Figura 1. Esquema del Sistema de Contabilidad Nacional (Autoria propia)

Ante el compromiso de la Cumbre de Río/1992, de incorporar la contabilidad ambiental a las cuentas nacionales, se ha desarrollado el Sistema de Contabilidad Ambiental- (MANTILLA, et al 2005) y, se han validado las metodologías de valoración con experiencias como determinación del valor de los Bienes y Servicios Ambientales -BSA del escenario piloto el Rasgón mediante el costo de oportunidad, (CDMB)2. Se destaca el registro de inventarios y costos ambientales por valoración relacional, con base en los beneficios y efectos sociales, económicos y ambientales. Es en la aproximación del valor de los bienes naturales y sus cambios y, el manejo de indicadores transversales en la relación de bienestar, naturaleza-hombre-economía, que se hace posible inferir sobre la sostenibilidad ambiental y el Desarrollo.

Figura 2. Estructura de la Contabilidad Ambiental (Ajustado de Mantilla 2005)

El concepto contabilidad ambiental por analogía con los conceptos de contabilidad aceptados, “No es más que el sistema que permite el reconocimiento, organización, valoración y registro de las condiciones y cambios en los recursos naturales y del ambiente, articulando indicadores de evaluación de la sostenibilidad ambiental en el contexto del desarrollo, estableciendo sistemas de información que faciliten el control y fiscalización de las acciones que afectan la condición de la naturaleza y el desarrollo nacional”. (MANTILLA, 2005)

Para una mejor aproximación en la evaluación de la sostenibilidad ambiental y de ahí, al desarrollo, se debe resolver la valoración ambiental en cifras monetarias como alternativa eficiente en la comparación cruzada de los efectos de la actividad económica, en la condición ambiental; lo cual no es tarea fácil, pues el bienestar del hombre por la calidad de su entorno, no resulta de los beneficios económicos derivados del usufructo o explotación de la naturaleza, en donde el valor se tasa en los mercados, ni exclusivamente de la disponibilidad y utilización del dinero para el manejo ambiental. El valor de los recursos ambientales no corresponde a valores inducidos por la individualización o privatización de sus beneficios, sino al aporte a la vida en el planeta.

Valoración Ambiental. - La valoración ambiental en términos económicos debe estar ligada íntimamente al bienestar de la humanidad, lo cual depende de las características de los beneficios que brinda la naturaleza, siendo importante aclarar los fines y propósitos que se persiguen con la contabilidad y sus revelaciones, en lo cual es significativo evidenciar la evaluación de la sostenibilidad ambiental en la medición del desarrollo. Si bien, existe una estrecha relación entre la naturaleza y el dinamismo de la economía, su valor va más allá del simple beneficio económico, el bienestar colectivo o social, por el disfrute de BSA de carácter libre, público y universal.

Un ejemplo claro lo constituyen las plantas, que, no obstante ser cultivadas y cuidadas por el hombre para su usufructo, su crecimiento es producto de la transformación de la energía en materia, mas no de la cantidad de dinero asignado al cultivo desde la siembra y su desarrollo, pues son estas las que oxigenan la atmósfera, protegen el suelo, conservan el agua y sirven de hábitat para otras especies vivas, lo cual potencializa su valor por encima de los beneficios económicos. De hecho, la mayoría de los servicios ambientales no se pueden individualizar ni privatizar, por ser de uso colectivo, indirecto e involuntario. Los individuos dependen en gran manera de ellos en su supervivencia, no son transables en los mercados en contraste con la concepción económica, y con su uso no existe posibilidad de exclusión o conflicto de consumo, es decir su utilización por unos no afecta el consumo de los demás, lo que les otorga el carácter de bienes públicos como bienes intangibles3.

En consecuencia, establecer el valor de los recursos de la naturaleza en términos monetarios, es quizás el tema más complicado dentro del análisis del desempeño de una economía, cuando se pretende evaluar el proceso de sostenibilidad del desarrollo. Sin embargo, al medir el dinamismo económico por el flujo de dinero, los efectos sociales y ambientales que genera deben ser comparados y evaluados con los mismos patrones; de lo contrario, los análisis bajo patrones diferentes lo harían incomparable, careciendo de una importancia relativa para re direccionar la política de sostenibilidad.

La valoración implica el reconocimiento de las condiciones y las características de los recursos, porque de ello depende su valor relativo, pero en referencia a los beneficios y efectos sobre el hombre, la economía y la sociedad e, incluso sobre la misma naturaleza, puesto que las cosas tienen valor en la medida que le reportan algún bienestar al hombre, - categoría de bienes.

Los elementos biológicos de la naturaleza en esencia son bienes que, a diferencia de otros, el disfrute de todos sus beneficios no es privatizable para el hombre ni para las demás especies vivas del planeta; por tanto, no puede definirse su valor por valor de cambio, pues este es válido solo por usufructo parcial de beneficios, básicamente por explotación económica del sector primario. En la evaluación de variables que definan el valor de la naturaleza existen tres tipos de beneficio que, integrados, fijan su valor de uso¬¬:

* Beneficio económico. - La naturaleza es proveedora de todos los materiales que se utilizan en los procesos productivos y de innumerables bienes de consumo directo, que son explotados comercialmente en las economías de mercado. Estos beneficios se obtienen en desuso ambiental o uso ambiental; en el primer caso se tienen aquellos bienes naturales que para satisfacer una necesidad deben ser separados de la naturaleza totalmente y, los beneficios en uso ambiental son los emanados del usufructo del recurso sin su separación parcial o totalmente de la naturaleza.

* Beneficio ambiental. - El beneficio ambiental se identifica en la misma condición natural por la interrelación de sus elementos al establecerse una cadena de equilibrio. Unos sirven como hábitat de otros, y son parte de la cadena alimentaria o al servir unos recursos como protectores o recuperadores naturales de otros.

* Beneficio social. - Es conocido que un ambiente sano permite una comunidad sana, porque de la calidad del entorno del hombre depende en gran medida su salud. Es la naturaleza la que le brinda al hombre espacios de comodidad en su entorno, al neutralizar los efectos de las distorsiones ambientales ocasionadas por las actividades propias del mundo moderno.

Los Costos Ambientales y Medición de la Sostenibilidad: al inferir sobre costos ambientales, es importante hacer algunas aclaraciones conceptuales. Desde el punto de vista económico, el costo es la remuneración de los factores de producción dado su sacrificio, por lo que, por analogía, el costo ambiental se hace presente en la alteración de la naturaleza con sacrificio del bienestar del hombre, la economía y la misma naturaleza. En consecuencia, el costo ambiental contempla variables de reposición, recuperación para corregir el daño ambiental y, los efectos económicos, sociales, y ambientales, valor del sacrificio, lo cual es definible en términos monetarios. Al pretender computar los costos ambientales solo por precio de reposición y recuperación, se desconoce el daño verdadero, enredando la sostenibilidad del desarrollo, siendo pertinente incorporar al concepto de costo ambiental el valor de los impactos ambientales en la calidad de vida del hombre (Salubridad, economía, ornato y ambiente sano).

A modo de ejemplo, la explotación económica del frágil ecosistema de páramo reconocido como fabrica natural de agua, irremediablemente conduce a la perdida de potencial hídrico. Si es en la superficie, se interrumpe la condensación de las gotas microscópicas con la incipiente flora que actúa como colchones de agua, y si la explotación es subterránea, se interrumpe la dinámica hídrica del subsuelo, que si bien continúa el proceso de infiltración en la superficie, los nacimiento naturales que alimentan las corrientes superficiales que se derivan del ecosistema de páramo se verán afectadas, bien sea por una mayor profundización del agua o pérdida por retención en los socavones, en adición de los volúmenes de agua utilizada en la explotación. En consecuencia, es inminente que la explotación económica del ecosistema de páramo conlleva a la pérdida de agua, lo que se convierte en un costo ambiental por sí mismo (sin tener en cuenta su contaminación) y que de acuerdo con la gravedad obliga a la reposición. Esta reposición implicaría alternativas de fuentes subterráneas, lejanas fuentes superficiales, o desalinización marina, que en cualquiera de las alternativas elevarían el servicio domiciliario entre $1us y $2,5us por m3, afectando a cada hogar en un mayor valor con promedios entre $23us y $57,5us. Por otro lado, hay que tener en cuenta que el 60% del agua que se consume en una región es para la agricultura, y su pérdida pone en riesgo la misma, y por ende, la seguridad alimentaria.

Pérdida de volumen de agua: Va = (Qmi - Qmf )*Pm {Dónde: Va: Valor disminución del agua; Qmi: Volumen de agua periodo inicial; Qmf: Volumen de agua periodo final; Pm: Valor de extracción o desalinización de agua (Mejor alternativa) por unidad m3} (MANTILLA, et al, 2005)

“Garantizar un ambiente sano, implica dejar de lado el interés económico individual, en busca de un beneficio social o colectivo. Abandonar la racionalidad económico-financiera, por una racionalidad integral, -Económica, social y ambiental- Mantilla”

BIBLIOGRAFÍA: Editorial, Revista Ambiente Ecológico, Edición 88/ (2004), Informe, Perspectiva del Medio Ambiente Mundial, Centro Noticias ONU, Disponible en Internet www.un.org/spanish/news. MANTILLA Pinilla, Eduardo, Vergel Portillo Crisanto y López García José Vicente, (2005) Medición de la Sostenibilidad Ambiental, Educc, Bogotá. MANTILLA Pinilla, Eduardo y OTROS. (1998) Diseño conceptual de un sistema de cuentas para el control y la balanza ambiental. UCC, Bucaramanga. (Circulación interna). MANTILLA Pinilla, Eduardo y OTROS. (1999) Los costos ambientales en los proyectos de desarrollo. UCC, Bucaramanga, (Circulación interna). MANTILLA, Pinilla Eduardo, (2006), La contabilidad Ambiental en el desarrollo Sostenible, Revista Legis Internacional de Contabilidad & Auditoría, Nº 25, Pág. 133-160. MANTILLA, Pinilla Eduardo (2008), Valoración De Bienes y Servicios Ambientales; Escenario Piloto EL RASGÖN, CDMB, Bucaramanga. MANTILLA Pinilla Eduardo, Mantilla L. Karol Zulay, (2010). El Desarrollo La Responsabilidad Social y los Problemas Ambientales; Revista DIXI Nº 12, Centro de Investigaciones Jurídicas, UCC Bucaramanga. MAX-NEEF, Manfred y OTROS, (2001) Desarrollo a escala humana, Montevideo, Ed. Nordan Comunidad, 148 p. OLIVEROS, Prada Sonia Eliana, UIS-CDMB, (1999), Aspectos de la estructura y la composición de la vegetación de la reserva el Rasgón. Piedecuesta – Santander. SALVATORE, Dominick, (1992), Microeconomía, McGraw-Hill, 430 p. SUAREZ, Nelson Abimelec, y Otros, (2006), Propuesta de área protegida, reserva forestal bosques Húmedos del Rasgón- sector oriental de la sub-cuenca Río Oro alto- Municipios de Piedecuesta y Tona. CDMB.

 


2Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga -CDMB-, Santander Colombia

3Bien Público, es aquel que, al ser consumido por unos, no afecta el consumo de los demás y este es independiente de la capacidad de adquisición de las personas, Salvatore, Microeconomía 3ª edic, Pág. 404-405.