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Escrito por:
Yorguin Angarita Reina.
Administrador de Empresas Uniciencista.
Especialista en Medio Ambiente.
Especialista en Gerencia Pública.


El fiasco de las elecciones en Colombia siempre será el mismo. Hasta cuando los ciudadanos no tomemos consciencia de los problemas del País, seguiremos siendo durante muchos años los mismos con las mismas. La filosofía de Platón definía que la política es el sentir del pueblo, Marx con su teoría sobre el capitalismo expresaba que la religión era el opio del pueblo.

Retomo estos dos conceptos y llego a la conclusión de que la política es el verdadero opio del pueblo, porque la convierten en el centro de la corrupción con el aprovechamiento del erario público del que medran todos los políticos de este país, siendo supuestamente los que representan los intereses del pueblo, oprimido cada vez más por el mandatario de turno.

Además, cuando se pensaba que iba a darse una renovación en el Congreso de la República, cuando los ciudadanos podían haberle pasado cuenta de cobro a todos estos corruptos, nada pasó y nuevamente fueron elegidos los mismos. Los que no pudieron inscribirse por estar inhabilitados o investigados, obtuvieron los escaños en el legislativo colocando en ellos a sus familiares o amigos, llenos de los mismos vicios o aún peores. Es decir, eligieron sus candidatos en cuerpo ajeno.

Para el caso de Santander, fueron elegidos los mismos que han hecho nada por el departamento y son premiados con la repetición de otro periodo legislativo. De manera particular el doctor, Fredy Anaya, colocó a su señora esposa Nubia López, logrando para ella la mayor votación; el doctor Horacio Serpa hizo lo propio con su hijo y alcanzó una de las mayores votaciones a nivel nacional para el Senado de la República. Los demás Representantes y Senadores por Santander son los mismos que estaban y que nada han hecho por el departamento.

Esto quiere decir que los colombianos premiamos la mediocridad, estamos inconformes y todavía caemos en las practicas antiguas de cambiar el voto por un tamal o por unos cuantos pesos, y luego seguimos quejándonos durante los siguientes cuatro años.

Yo soy un colombiano más que estoy cansado con el sistema de los últimos gobiernos que han dirigido el País. Y tenemos la oportunidad de lograr un cambio total de las políticas que nos vienen ultrajando y robando en salud, educación y el componente social, por más de cuarenta años. Porque la corrupción que vivimos hoy es peor que la de Venezuela e irónicamente son los mismos que se la pasan pregonando que si no votan por ellos, el país se vuelve invivible como el de nuestros vecinos.

La verdad es que unos dos periodos más del mandato de los mismos de siempre, los de Odebreck, Agro Ingreso Seguro, Salucoop, la hemofilia, el cartel de las basuras, etc. vamos a quedar peor que en Venezuela.

Espero el 27 de mayo un voto depositado a conciencia y con total honestidad para así lograr un mejor País para nuestros hijos y familiares.