Calificación del usuario: 5  / 5

Estrellas activasEstrellas activasEstrellas activasEstrellas activasEstrellas activas
 


Escrito por:
Guillermo Emilio Valencia Pineda.
Contador Público Uniciencista.
Tecnólogo en contabilidad y finanzas.


Sin duda alguna la humanidad ha cambiado en su manera de comunicarse e interactuar, por tal motivo aparecieron las redes sociales, que básicamente son páginas web dónde se comparte información, noticias, fotos, videos, audios, a través de una cuenta personal, su uso inicial fue acercar personas, como familias que estaban a kilómetros de distancia o esos amigos que se perdieron con los años, hasta para buscar la media naranja, pero con el paso del tiempo son otros los usos que se le han dado y que han cambiado nuestra sociedad, una de ellas es el comercio, Facebook e Instagram se han convertido en plataformas perfectas para que los colombianos ofrezcan y compren productos, este mercado está pasando desapercibido por la complejidad de recopilar la información y realizar mediciones sobre las transacciones, algunas de ellas bastante ilegales dada a la facilidad y los pocos controles para crear usuarios y esconderse en el anonimato, se han evidenciado casos de entidades captadoras de dinero que amplían su alcance a través de estos medios, la inseguridad también se hace presente al permitir que delincuentes hagan seguimiento sobre la ubicación de víctimas que publican hasta el menor paso que dan, pero las redes sociales tienen aún más debilidades, abarcaré dos de ellas que han generado bastante ruido a nivel mundial.

La privacidad, somos testigos de una era en la que basta dar un like, compartir o comentar una publicación para hacerla “viral”, esto puede ser bueno para quienes reciben un ingreso por publicar contenido, son múltiples los aspectos que pueden incrementar la fama de personas que llegan a ser influencers (personas que tienen la capacidad de incidir en otros, dado su alcance), de esta manera se ha cambiado la manera en que las empresas hacen publicidad, usando a influencers como medios de publicidad bastante efectivos. El problema está tener un comportamiento o una opinión polémicos, entonces una persona, una empresa y hasta un producto pueden ser presa de una especie de abucheo virtual, una lapidación de dislikes y comentarios que le hace estar en boca de una comunidad que se cree su juez y verdugo, catapultando un rechazo que se puede traducir en marginación y en casos extremos, amenazas de muerte como recién hemos visto el aumento de este fenómeno hacia figuras públicas como periodistas.

Las redes sociales son muy vulnerables, y la gente no suele darle el valor que tienen sus datos, al punto que los gobiernos han tenido que crear organismos o dependencias como las Agencias de Protección de Datos que existen en Europa, pues además de los hackers, los algoritmos de las redes sociales se encargan de recoger información como gustos, búsquedas, ubicación, afinidad política, rechazos, intereses y hasta rasgos faciales, con esta información pueden llegar a conocer a sus usuarios, si no bien a fondo, en una medida lo suficientemente importante como para influir en elecciones presidenciales. Recientemente conocimos el escándalo entre Cambridge Analítica y Facebook, que fue multado por más de 4.000 millones de Euros una cifra que ronda los 14 billones de pesos, debido a la fuga de datos a través de una aplicación que recopiló información de cerca de 60 millones de usuarios, se cree que con esto el Reino Unido salió de la Unión Europea y Donald Trump pudo llegar a la presidencia, él es el personaje que nos sirve de conducto a la siguiente arista, las Fake News.

Las noticias falsas son un problema serio, se disfrazan de seriedad y usan titulares llamativos para ser compartidos las hace un cualquiera y su objetivo es manipular, mentir, desinformar y generalmente se logra, su medio de propagación son las redes sociales, y para cuándo se consigue desmentirlas ya es demasiado tarde, han generado un efecto que se relaciona con la posverdad, las Fake News dieron por muerto a nuestro Papa emérito Benedicto XVI, y dio vida al término castrochavismo en la campaña del plebiscito, son así son muchos los ejemplos pero el Presidente Trump ha ido más allá, durante la campaña electoral cuestionó las críticas que le hacía la prensa, las llamó Fake News a través sus redes sociales, acallando la oposición y desprestigiando el periodismo, tanto así que creó una gala de premios llamada los Fake News Awards esta agresión a la prensa nominó medios como CNN, The New York Times, The Washington Post, Time, entre otros, y es que Donald Trump ha usado sus redes sociales generando caos en la economía mundial, ha logrado afectar los precios del petróleo, ha desincentivado economías espantando capitales, Turquía lo está viviendo y Colombia sufre los efectos, lo que trina Trump tiene repercusiones en el precio del dólar, evidencia de ello es que hoy tengamos el mayor devalúo del peso en los últimos nueve meses, encareciendo el costo de vida. Suelo usar Twitter, una plataforma a mi gusto bastante democrática, cuando los usuarios comentan un tema este pueden llegar a ser Trending de esta manera más personas se pueden sumar a la conversación y todas las voces son “escuchadas”, esta red social fue la responsable de que el gobierno Duque no nombrara como Directora de la Unidad Nacional de Protección a Claudia Ortíz, pues hace un tiempo su sesgo ideológico la llevó a trinar en contra del izquierdismo, lo cual la dejaba muy mal parada ante la responsabilidad de cuidar la vida de desmovilizados que se encuentran en un proceso de reintegro a la vida civil, a los cuales catalogó como “banda de forajidos”, por ello invito a la moderación cuando se usen las redes, porque aunque no podemos evitar sus efectos, sí está en nuestras manos imprimirles un sentido más social.

Nos leemos a tráves de Twitter en @VGuillermoE.